To be or not to be.
Eso dicen que dijo Hamlet. No he leído Hamlet así que no puedo estar seguro si la cita es correcta o no.
Lo que si está claro es que la duda respecto al recto proceder siempre ha estado con nosotros. Recta ratio agibilium. Así le llaman los católicos: el raciocinio correcto en el proceder.
Pero siempre caemos en el mismo círculo: qué es correcto?
No existe una respuesta única. Es materia de opinión.
Cuando mas, lo que podemos hacer es tomar una decisión escuchando nuestras “tripas”, nuestro instinto. Así habrá a lo menos una persona contenta: el que toma la decisión.
El verdadero problema está en tener los cojones para tomar una decisión y para mantenerse firme en ella.
Lo mas fácil es buscar un paradigma religioso, filosófico o político fabricado por otro que nos indique qué hacer. Así no somos nunca responsables; siempre existe alguien a quien culpar si las cosas resultan mal.